sábado, 31 de octubre de 2015

MONSTRUOS

MONSTRUOS MARINOS.

                                                                          
                                                                              Por Joaquin Verdeguer
Es bien conocida la imaginación y exageración de los marinos, por no decir lo mentirosos que pueden llegar a ser.  Leí en la biografía de Fernando de Magallanes, el temor a pasar por ciertas islas imantadas, que de llegar a su proximidad, los clavos del casco podían llegar a ser arrancados y causar el colapso de la nave. En el mismo libro habla de los curiosos habitantes del sur del continente americano, llamados Patagónicos por tener un solo pie y andar dando pequeños saltos, todo un lujo de atropellos y mentiras que hacían de la vida del marinero algo más que pura aventura. Y como no!  Quien no ha oído hablar del “dorado” ciudades cubiertas de oro y piedras preciosas!!   Motivo suficiente para enrolar a toda una nación como fue la España del siglo XVI. Pero no todo iba a ser glorias, había que inventar algo que produjese terror y espantara a los indeseados, y ahí estaban los monstruos marinos, de todas las formas posibles, cuerpo de mujer y mitad dragón, mitad pez mitad serpiente!  O ballenas tragándose barcos enteros!  Viva la imaginación!
He de reconocer que solo el tiempo les ha dado la razón y he de confesar que yo también los he visto…. Masas enormes y deformes, de un tono azul oscuro, algunas veces rojo oxido…capaces de partir tu nave en pedazos. Aparecen a cualquier hora del día o de la noche y no sé decir cuando producen mayor angustia, si de noche o de día… Yo diría que de noche, con su luz abisal para atraer a los pequeños indefensos he incautos navegantes parar que caigan en su orbita ciabogando las hélices. Pueden aparecer en solitario o en pequeñas manadas y vienen de cualquier parte del planeta, así es amigos los monstruos marinos……. Existen !!!
                                       Monstruo marino del Mediterráneo esperando presa
                                                                 Monstruo de fuego
                                                                     Dragón marino
Monstruo oriental, el mas grande de todos.

FIN

sábado, 12 de septiembre de 2015

DIOSES

                                                     DIOSES EN HUELGA


                                                                                         Cuento por Joaquin Verdeguer

Hubo un tiempo en que los dioses hablaban con los humanos, les daban mensajes de gobierno, leyes, consejos, incluso reprimendas. Los humanos pedían lluvia y los dioses se la daban, los humanos le pedían que se abriera un mar y se abría. Los humanos le pedían a Poseidón que se calmaran las aguas del mar y estas se hacían dóciles. Que bellos tiempos aquellos  !!.

De modo que los humanos empezaron a pedir y pedir, y los dioses ya no daban abasto, estaban estresados. Menudo caos ahí arriba, los pedidos llegaban con retraso, se cruzaban o se perdían….  Así que un día, los humanos decidieron inventarse otros dioses a ver si estos eran más efectivos, y se monto la marimorena. Cada dios hablaba un idioma diferente y no se aclaraba ni Dios, creo que lo llamaron Babel. De modo que los humanos se cabrearon y empezaron a quejarse y como no se aclaraban, empezaron a darse de ostias y lo llamaron Guerra. Se mataban unos a otros porque unos pedían al sol de levante y otros al sol de poniente y decían que ese era el bueno y el otro no. Vaya jaleo  !!!  El caso es que los dioses que lo veían todo, se quedaron muy decepcionados e incluso se aburrían de ver como los humanos quemaban vivos a otros humanos, los torturaban o los encerraban en jaulas. De modo que decidieron que todo esto no merecía la pena y se fueron de la tierra ( bueno del cielo ).
Esa  es la causa por la que los humanos se han quedado sin dioses, sin nadie con quien hablar y pedir. Los dioses se fueron a otro planeta a ver si mejoraban su condición laboral, porque en la tierra era una mierda. Así estamos ahora, sin dioses, sin papeles y muy pronto sin planeta.

                                                                        FIN

jueves, 6 de agosto de 2015

CRUZANDO EL ATLANTICO

                                                                CRUZANDO  EL ATLÁNTICO
Basado en un hecho real  por Joaquin Verdeguer

Tras largos años cruzándose y saludándose por los pantalanes, decidieron como regalo de su jubilación reunirse para cruzar el atlántico, proeza que muchos codician. Para no generar interferencias y duplicidades, cada uno de ellos se dedicaría a un apartado en las labores del velero propiedad de José por reunir las mejores condiciones de crucero. José, debía de designar la ruta a tomar respecto a los alisios y al gobierno del velero. Antonio se dedicaría a la radio y el sistema eléctrico. Pablo a la intendencia y Vicente a la logística.
Llego el día D. Todo quedo bien pertrechado y trincado, los víveres en la sentina y el humor bien alto. La travesía desde Valencia a las islas Canarias y posteriormente Cabo verde pasaron sin incidencias.
Habían calculado once días de navegación desde Cabo verde a las costas de Brasil, de modo que con los 240L de diésel que llevaba el 42 pies de José era suficiente para las pocas maniobras de atraque en puerto, de los que ya habían consumido 80L en las Canarias y Cabo verde. Tampoco se considero llenar el barco de víveres ya que la travesía iba a ser corta y las frutas y verduras se pasan y deterioran con rapidez.
Por fin llego el día de la partida desde el puerto de Praia en la isla de Santiago de Cabo verde, el ambiente era bueno, así como el humor entre los compañeros ya curtidos desde su salida en España.
Tomaron rumbo al oeste cayendo al sur buscando los alisios con la desgracia de quedar atrapados en la zona de calmas ecuatoriales, vulgarmente llamados DOLDRUMS  del ingles dold = estúpido, rum = rabieta infantil. Lo que conseguían avanzar de día lo perdían de noche con la contracorriente ecuatorial. Pasaron varios días confiados en que su suerte cambiaría de un momento a otro, sin embargo los ánimos empezaron a hacer mella entre ellos y las discusiones se hicieron patentes, era fácil echarle la culpa al capitán José por haber tomado un rumbo demasiado sur. Entre discusión y discusión los víveres y el agua empezaron a menguar y las discusiones se trasladaron a Pablo por no haber cargado mas víveres. Tras dos semanas de flotar en la nada, las discusiones generaban tal consumo de energía que optaron por separarse y ocupar cada uno de ellos un lugar en la embarcación, no se hablaban, no se alimentaban y ya ni intentaban pedir socorro por la radio, el siguiente paso era el CANIBALISMO. Un mes después de la partida cuando llevaban dos semanas sin comer un buque los vislumbro y se acerco ya que no contestaba a las señales, una vez abarloados subieron a inspeccionar la nave, allí estaban los cuatro, cada uno en un camarote, en posición fetal, moribundos, no los pudieron levantar pues sus músculos se habían anquilosado, los transportaron con mantas al buque y atendieron de máxima urgencia. Una semana después a bordo del VELASCO llegaron a Recife-Brasil, sanos y salvos. El velero fue abandonado y cada uno de ellos opto por un vuelo de regreso a España. Pasar página al sueño que se convirtió en pesadilla y que les podría haber causado la muerte.


En mi opinión es de obligada lectura el libro del médico y navegante francés ALAIN BOMBARD,  titulado NAUFRAGO VOLUNTARIO.


                                                                              FIN

domingo, 19 de julio de 2015

EL GRUMETE

                                                           EL GRUMETE

                                                                                          Cuento de Joaquin Verdeguer


Un día un joven grumete, cansado de fregar la cubierta, repartir la comida, pelar patatas y limpiar el pescado, fue a ver a su capitán para pedir un ascenso a marinero y tener así una vida más relajada y poder satisfacer sus ambiciones de gloria.
El capitán le escucho con una sonrisa en la boca recordando que él también fue grumete en su juventud.
            -          Tienes mucha razón, pero antes de ascenderte y como ya eres todo un hombre, ven toma un vino conmigo.
El joven grumete que no estaba acostumbrado a beber y con el balanceo del barco se quedo dormido. En su profundo sueño se vio ascendido a marinero de primera, con su impecable traje azul y galones rojo y blanco. Era tan apuesto que todos le miraban con buenos ojos y muy pronto fue ascendido a capitán. Siendo capitán le asignaron un buque y con él, logro detener a unos piratas con un importante botín en oro y diamantes. Este acto le valió una buena recompensa y el rey teniendo noticias de su valor lo ascendió a comandante. Siendo comandante (el más joven del reino) los demás comandantes temiendo por su puesto idearon una escaramuza para que quedara en ridículo. Así fue y tras su deshonor, fue enviado a una lejana provincia insular lejos de su familia e hijos. El pobre grumete sufrió mucho el destierro, no era feliz y le costaba mucho mantener la paz en la provincia, además de correr su vida en constante peligro. Un día el rey descubrió lo que había sucedido realmente y condeno a sus comandantes, trajo de vuelta a su joven comandante y lo nombro jefe supremo de la flota. El joven grumete se sintió tan feliz que caso a su hija con su prometido en un banquete sin igual,  les regalo un bello palacio y un centenar de caballos.
Pero las familias de los otros comandantes presas de los celos y con ira intentaron calumnias, preparando un nuevo plan. Hicieron creer al rey que tanto poder le había concedido a su joven jefe supremo que  ponía incluso al propio rey en peligro ya que su verdadera intención era traicionar al rey y usurparle el trono. Este, presa del pánico mando encerrar al grumete. Paso largos años en las mazmorras y como remero en galeras, sufriendo las injusticias de aquellos que le tenían celos y envidias. Cuando el rey descubrió la verdad, fue personalmente a pedirle perdón, liberándolo de las galeras.  Y para reparar tanto dolor le cubrió de riquezas y placeres, pero el grumete ya estaba tan debilitado y su cuerpo había sufrido tanto que murió.
En este acto el joven grumete despertó sudoroso y entre nieblas vio a su capitán.
          -          Acaso me he dormido y todo ha sido un sueño.
          -          Eso parece mi joven grumete. – le contesto su capitán.
          -          El grumete lo vio todo muy claro, al no haber vivido lo que había soñado, tanto dolor, codicia, envidias y sufrimiento, se alegro de estar en su posición.
Debemos valorar y apreciar mas quienes somos, la monotonía esta en nuestra mente, no en la vida.
“ La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos “  MARCO AURELIO.


                                                                     FIN

viernes, 3 de julio de 2015

ORIENTE


                                                   ORIENTE, PREPARANDO EL REGRESO
                                                                                                     Por Joaquin Verdeguer



Cuando oigo la palabra oriente me transporto a lo exótico, mi mente planea, múltiples imágenes de infinitos colores, formas, texturas y olores se apoderan de mi, mi imaginación se desborda y me traiciona.

Al empezar a escribir me viene a la cabeza la conocida canción de Serrat “nací en el mediterráneo
“ ….de Algeciras a Estambul
para que pintes de azul
sus largas noches de invierno.
a fuerza de desventuras,
tu alma es profunda y oscura.
A tus atardeceres rojos
se acostumbraron mis ojos
como el recodo al camino.
soy cantor, soy embustero,
me gusta el juego y el vino,
tengo alma de marinero.
qué le voy a hacer, si yo
nací en el mediterráneo.
.
..recordando la historia descubro los lazos que nos unen en esta cultura sin fronteras que fue el mare nostrum.
Después de deambular varios años por el mediterráneo descubro que tenemos más en común de lo que podemos imaginar, cuando he estado en Italia me han confundido por uno de ellos, en Grecia me hablaban directamente en griego, pensando que era originario del país, pero aquí en Turquía me confunden por turco, ello demuestra que si existe una raza mediterránea, mucho más enlazada que la Europa política, el mediterráneo es una rotula de tres continentes y no somos conscientes de ello. Me viene a la cabeza otra gran cantante también Catalana, María del Mar Bonet, con sus ritmos mediterráneos, ha sabido sintetizar nuestra cultura y hacerla una.

Nos une nuestra forma de vivir, nuestra gastronomía, el placer de conversar al atardecer bañados por esa luz tan peculiar. Las lonjas de pescado, los mercados de verduras que invaden las calles y plazas una vez por semana, el fuerte vino y el buen aceite, nos han proporcionado siglos de tradición, de comercio.  Gracias a ese ir y venir de oriente a occidente hemos modelado el arte, el buen gusto, y el sibaritismo.




Solo la mujer mediterránea sabe hacer del día a día una ópera, su acicalamiento, sus pinturas de guerra la hacen coqueta y distinguida, probablemente una tradición egipcia que ha calado profundamente, la pasión por todo lo que brilla genera rivalidad y proeza. Es el detonante por superarse.

Y todo termina al frescor de la noche bañada de música y ritmos sensuales, fragancias de jazmín y buganvillas, rodeados en la mesa de gatos que miran atentos por si algo cae por accidente. Que le voy a hacer si yo también naci en el mediterráneo.  Pronto partiré surcando las olas y al atardecer tendré el sol de poniente iluminándome el rostro.

                                                                                     FIN


lunes, 6 de abril de 2015

LINDOS


LINDOS

                                                                                                     Por Joaquin Verdeguer



Lindos es un pequeño pueblo camuflado entre la aridez de la roca y una bahía natural. Sin embargo nos brinda un oasis de extrema belleza  mediterránea difícil de entender en una isla como Rodas castigada por el fuerte Meltemi. Nombre del viento que proviene de entre la costa Búlgara y el mar negro cuando confluyen una alta presión de los Balcanes con una baja en Turquía, se da este fenómeno  generalmente entre junio y agosto, es un viento seco que recorre el mar Egeo de norte a sur, aparece con virulencia sin previo aviso en días totalmente despejados, suele ganar intensidad por la tarde y cae por la noche, pero en ocasiones no deja de soplar en cuatro días, su fuerza  es de entre 30 a 40 Kn. El fuerte viento seco y cargado de sal imposibilita el crecimiento de arboles en las islas dejándolas calvas, salvo en algunos privilegiados valles donde los helenos tienen sus minúsculas huertas. Los pueblos deben protegerse de las inclemencias y del calor creciendo de forma anárquica con angostas callejuelas y bellos muros encalados generando la típica imagen de pueblo mediterráneo.
                                   Pangea fondeado en la bahía de Lindos – Isla de Rodas
 Lindos,  sus vistas y callejuelas

 


De madrugada con el frescor rezuman los olores de la higuera, el limonero y el dulzor del balandro. Las mujeres riegan los portales tratando de retener ese frescor. Los jazmines, las buganvillas y las parras intentan sombrear las diminutas plazas y rincones donde los ancianos sentados en los poyos pasan las tardes conversando apoyados en sus garrotes, mientras las mujeres hacen bellos brocados o ganchillos. Una imagen que me entristece pues tiene los días contados, las nuevas generaciones no continuaran con tales tradiciones centenarias.
 
 

Lindos  parte de la orilla ascendiendo la colina mezclando escalinatas de piedra y pendientes a veces bien pronunciadas de canto rodado. Solo dos cosas rompen la armonía de formas poligonales redondeadas y perfectamente encaladas. Los portales de piedra de sillería tallados y sus sofisticadas puertas de madera pintadas en verde botella. Detalle donde las familias tratan de demostrar su estatus social.


 
FIN

sábado, 21 de marzo de 2015

DIONISOS Y LOS DELFINES


DIONISOS  Y LOS DELFINES

                                                                                             por  Joaquin Verdeguer

No hay imagen más bella en el mar que ver un grupo de delfines cruzando y saltando la proa del velero, algunas veces vienen, juegan y se van, sin embargo otras pocas nos han acompañado la noche entera y al alba se han esfumado. Que lo condiciona? Quienes son esos delfines?.



Durante estas singladuras por el mediterráneo he podido disfrutar de numerosos  museos y apreciar bellas cerámicas, una de ellas me sorprendió en exceso se trata de una obra de Exekias 530 ac,  un pintor ateniense de mucho prestigio y talento. Muestra la imagen de Dionisos sobre una embarcación por cuyo mástil crece una vid, de la jarcia cuelgan las uvas cubriendo la vela. Alrededor de la nave saltan siete delfines.
La copa del siglo VI ac. Está pintada en tonos negro sobre fondo rojo se trata de una técnica de pintura que se introdujo en Corinto hacia el año 700 ac.

Los vasos griegos estaban hechos de una clara arcilla rica en hierro que se volvía de un color naranja rojizo cuando era cocida. El diseño era bosquejado en líneas generales, luego rellenado usando arcilla refinada como pintura. Los detalles eran añadidos con una herramienta de grabado, rascando a través de la capa de pintura a la arcilla de base abajo. El vaso era cocido en un horno a una temperatura de unos 800º C, con la oxidación consiguiente, volviendo a la cerámica de un color naranja rojizo. La temperatura era aumentada a unos 950º C con las aberturas del horno cerradas y con madera verde añadida para eliminar el oxígeno. El vaso se volvía totalmente negro. La etapa final requería que las aberturas fueran reabiertas para dejar entrar oxígeno al horno, para permitir enfriarlo. La pieza volvía a su color naranja debido a la renovada oxidación, mientras que la capa pintada se quedaba del color negro satinado creado en la segunda etapa.
Uno de los himnos Homéricos nos explica el significado de esta cerámica mito.

“Estando el joven Dionisos con su cabello ondulado  al viento vestido con una elegante capa purpura espera a la embarcación que debe llevarlo. Al saltar sobre cubierta su capa se libera de las ataduras y cae al suelo mostrando su cuerpo desnudo, el timonel al darse cuenta de que el joven es un dios y no un hombre le dice a su tripulación que no le pongan la mano encima, no sea que suscite vientos terribles y enormes tempestades. Dionisos encantado de la travesía cubre el barco de racimos de vid haciendo manar el preciado vino para regocijo de la tripulación. Ebrios y en el fulgor de la fiesta, Dionisos hace aparecer un oso para amenizar, pero los marineros presa del pánico saltan por la borda. Dionisos que descubre su error y viendo que los marineros se ahogan los convierte en delfines.”
Deduzco ahora que los delfines son los espíritus de los marineros que nos acompañan en las singladuras.

 FIN